Estos días, los medios de comunicación han difundido a nivel mundial una grabación de video tomada por un oficial del ejercito británico en el momento en que soldados de ese país destacados en la ciudad de Basora, golpean salvajemente a varios jóvenes iraquíes.
Estos reprobables y sobre todo abusivos hechos que apenas fueron divulgados, ocurrieron cuando se llevaban a cabo disturbios callejeros en dicha ciudad, durante los cuales se aprecia claramente cómo cuatro adolescentes iraquíes son separados a la fuerza del resto de sus compañeros por un grupo de soldados fuertemente armados que salieron corriendo de una instalación militar para llevarlos a rastras a la misma.
Acto seguido, fueron acorralados contra las paredes y tirados al piso donde fueron literalmente molidos a palos de macana, puntapiés y puñetazos, por no menos de ocho soldados ingleses, azuzados por un cabo que es quien, como se ha dicho "por pura diversión", realiza la oprobiosa grabación entre risas y burlas a los iraquíes.
En este contexto y no obstante que el Ministerio de Defensa inglés ha ordenado la apertura de una investigación a cargo de la Policía Militar, lo más grave de todo esto, es que la golpiza ocurrió a principios de 2004.
¡ Hace ya dos años ¡ lo que permite suponer que, seguramente son muchas más las agresiones que no se conocen aún, cometidas desde que en marzo de 2003 se diera la invasión a Iraq, por cierto, unánimemente condenada en México.
Las lamentables escenas que se han mostrado por televisión son preocupantes ante la degradación que reflejan por la presencia de las tropas de ocupación
El argumento de que se trata de hechos aislados no hace menos condenables las agresiones a la población iraquí además de que no se trata de la primera ocasión en que nos enfrentamos a escenas de este tipo, no es necesario recordar los incidentes en la prisión de Abu Ghraib.
Escenas de este tipo sólo contribuyen a inflamar los ánimos en la población dotando de argumentos a los elementos de la insurgencia para continuar el ciclo de violencia en el que se ha visto inmerso Iraq desde hace casi tres años
Esta es una muestra más de la necesidad de orquestar misiones de seguridad internacional bajo la égida de la Organización de las Naciones Unidas. La falta de legitimidad de la intervención es una de las causas de la descomposición en las acciones de las tropas de ocupación.
Compañeras y compañeros Senadores:
La contundencia y la crudeza de estas imágenes dan muestras innegables, de que en Iraq se siguen violando sistemáticamente los derechos humanos de muchos de sus habitantes mediante la comisión recurrente de actos de abuso y brutalidad.
Al haber asumido un compromiso inquebrantable con el respeto a los derechos humanos, México no debe ignorar estos hechos. Es necesario que se denuncien desde ésta y otras tribunas las violaciones a los derechos fundamentales y se siga de cerca las observaciones y recomendaciones que en torno a Iraq y la guerra contra el terrorismo han hecho distintos órganos de la ONU y otras organizaciones no gubernamentales.
Ante ello, es necesario que la comunidad internacional se pronuncie de una vez por todas en contra de la ilegalidad y el salvajismo con que se está actuando en Iraq, por quienes parecen ignorar y acaban violando sin recato todos los convenios internacionales que buscan prevenir y evitar la tortura. No es permisible que por omisión la comunidad internacional de su anuencia a estos graves acontecimientos que contribuyen a la desestabilización de la escena regional e internacional.
Para eso existen diferentes instituciones y agencias en el marco del sistema de las Naciones Unidas, que tienen como objetivo común promover y proteger los derechos humanos de valor universal, ya sean derechos civiles, culturales, económicos, políticos o sociales; todos establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Este Senado aprobó en su oportunidad, el reconocimiento constitucional de la jurisdicción de la Corte Penal Internacional. Por congruencia, esta Soberanía debe plantear que este organismo de justicia internacional conozca de este penoso asunto y actúe en consecuencia. Los mexicanos no podemos permanecer ajenos e impávidos ante estos actos de barbarie; tenemos que dejar de pensar que lo que está sucediendo en Iraq no nos concierne, pues de ser así, no tendríamos la calidad moral mínima para esgrimir la defensa de los derechos humanos de los nuestros en cualquier parte del mundo.
Nadie debe mostrar indiferencia ni cerrar los ojos a la soberbia, al uso de la fuerza y a la impunidad con la que actúan los poderosos en contra de los débiles y de los indefensos, sea en nuestras fronteras, o a miles de kilómetros de aquí.
Es en virtud a las anteriores consideraciones que someto a la consideración del pleno, la siguiente proposición con:
PUNTO DE ACUERDO DE URGENTE U OBVIA RESOLUCIÓN
Primero.- El Senado Mexicano, rechaza la recurrente y grave violación de los derechos humanos que se está cometiendo en contra del pueblo iraquí por parte de las fuerzas de ocupación, a la vez que se suma a la condena mundial por los lamentables hechos de violencia que se cometieron en 2004 contra adolescentes iraquíes en la ciudad de Basora.
Segundo.- De igual manera, exhorta al Ejecutivo Federal a que denuncie tanto éste como los anteriores actos de barbarie perpetrados en Iraq, ante el Comité contra la Tortura de la ONU, establecido de conformidad con el artículo 17 de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, para que a la brevedad, lleve a cabo las correspondientes investigaciones y se castigue a los responsables, evitando que en lo sucesivo se siga atentando en Iraq contra los derechos humanos consagrados en dicha Convención Internacional.
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